miércoles 30 de diciembre de 2009

Poética Final


Piloto Automático

Sin ser pretencioso.

No te das cuenta. Te está ganando con sus actuaciones inteligentes. Con su extraordinaria precaución. Pensamientos de actuada lentitud y marcado posicionamiento mental.

La palabra es inteligencia.

No soy una simple colección de actos cotidianos, como vos querés creer.

Pensamientos, salen, fluyen, se entremezclan y desagradablemente vuelven a dejar de encenderse.


Muchas veces por parásitos de esta tierra, los injustos muertos en vida, los títeres del abismo.

Esos truculentos diseñadores terrestres que te arrancan lo que tengas en tu bolsillo.

Vitamina del mal. Cenicero peligroso. Asqueroso presentimiento y desletargo enturbiado por puro llanto y ambición.




Ahí está la esencia. En los gestos, en tu pose, en tu molusco cinturón de seguridad infame.

Primitiva impostura. Desgraciado llanto.

¿Cómo no vas a ser capaz de meterte en la trinchera?

A vos te digo. Cobarde, desperdicio de raza.

Raza inútil. Desvergonzada.

Sensación de pánico te agobia, paranoico siniestro.

Vegetal improductivo. Cobarde. Solo eso. Cobarde.

Si el miedo a la verdad todavía te pesa, solo decirte que le estas errando el camino. A esta altura es francamente... innecesario.

Solo te vas a corregir si aceptas al diablo, la muerte, y un cinismo desenfrenado de abnegación sincera total.

No hay nada más que decir, simplemente, hace de cuenta que no leíste todas estas palabras porque seguramente no comprendiste absolutamente nada.

Pero tengo una noticia para tu subconsciente: lo asimiló, y tarde o temprano va a descarrilarse y a actuar con piloto automático.

Pensas que no está terminado esto.

Oh, otra vez diciendo tonterías.

Deshonrando la herencia. Generando desencuentro. Que desastre, imperial y desarticulado.

Tirado, maniatado y acribillado.

No llores, si igual las lágrimas no son agua vendita.

-Dejame pensarlo y te digo después, dale, ok?


Abanico de figura,

Desentonada figura,

Equivalente destare,

Para armar unidades.

Moribunda infancia,

Desalmada presencia.

Incoherente dilema,

Desprendida, terminada.

Por si no sabias, estoy yo y mis cuarenta mil versiones.

Soy yo y mis cuarenta mil pasados.

Soy yo y mis cuarenta mil futuros.

Todos mis Yo potenciados en un sistema que no permite el planteamiento de la idea.

En estado de cuarentena me voy volando, para poder encontrar un poco de magia, y amor, si existe.

De a poco voy viendo como las palabras se transforman en colores. Ésta es una etapa superior en la evolutiva dinámica de disposición, la nueva disposición.

El tecnicismo sirve para estructurar la lívida influencia del alma.

Hago un paréntesis, las palabras que en este momento estoy escribiendo salen solas.

No soy yo el que las escribe, es mi yo expuesto a las libres experiencias y emociones.

Señores, Señoras. No hay nadie más. El acotamiento puede hacernos llorar.

Las libres manifestaciones de tiempo y espacio pueden ser muy secundarias, muy insustanciales.

Desde el libre tedio de la obligación, del tiempo y el deber de cumplir, hace que no sea suficientemente... manifestada la emoción.

Por eso la rebelión, por eso los libros, por eso el arte.

Para desencajar, descontracturar, desconceptualizar ideas francamente aterradoras desde el punto de vista del impacto psíquico y emocional que provocan al alma.


Que se yo, yo sigo escribiendo.

Si por cada segundo hubiera una palabra, de seguro las cosas serían algo más encantadoras.

Sobre todo por la incomprensión descarada de la mirada inocente. Una inocencia incomoda, insegura, infeliz de la falta de certeza.

Pero hay que saber muy bien que las certezas son la muerte. Si no existiera el misterio, qué sentido tendría la confianza.

El hogar del hombre es lo que ignora, no lo que sabe.

Es la imagen del cazador que busca lo que no sabía que buscaba.

Mirada fascinante, contra el mediocre elitista.

Contra el que cree que tiene poder, por saber.

¿Por saber qué? una serie de convenciones estructuradas, previamente pensadas por otro ser que cree saberlo todo. Por una supuesta certeza de que las cosas son absolutamente iguales, obvias, seguras, frías, desbarrancadas y bajo el torrente impostergado de la imaginación rota.


No me calles

A mí me parece que no tiene sentido obviar las cosas, cuando se trata de la vida.

Vida señores. La palabra te lo dice. Dejen de mentir.

Yo sé muy bien que vos no estás lo suficientemente contento, porque ni siquiera sospechas un poco de todo esto.

No tenés ni idea de que existe el duro cuestionamiento de la condición humana.

Y tu mera existencia artificial, superficial y careta te está comiendo el alma. Bastardo de la incredulidad. Andá a comprarte un microondas, a ver si eso te hace un poco más feliz.

Y si crees que me va a callar, con tus trucos viejos de seducción primitiva, no vas a lograr hacerme temblar.

Solo vas a lograr hacerme reír, porque conozco más de lo que vos pensás.

Sé todo lo que vos estás diciendo, lo que estas pensando y más.

Puedo reconocer la intensión del más mínimo gesto de tu rostro, el lugar que tiene esa mirada, lo que transmite y lo que significa. No para vos, sino para mí.

Porque vos ni siquiera sospechas de lo que transmite tu existencia.

Y lo peor de todo: nunca lo sabrás.

Porque el espejo que estas usando para reflejar tu existencia, no arroja palabras, solo simples arbitrariedades estilísticas, con miedo, con miedo a la verdadera certeza.

Esa que te carcome la incertidumbre del misterio, de la magia, de la pasión y del desenfreno.

Ese impulso animal que te destraba del conflicto y te aprieta dentro del mundo de la paz, interior. El reflejo del alma.

Pero no vas a lograrlo si te reis del duro cuestionamiento que te estoy haciendo.

Mi consejo, uno solo: mañana cuando te levantes, no te laves la cara, no te peines, no te vistas, y salí a la calle. A ver cómo reaccionan los mediocres.

Solo mira sus caras, sus rostros de sorpresa, su incredulidad. Siente ese miedo, ese escalofrío, esa adrenalina que te desentibia el corazón, y te hace gritar en tu nido de espinas.

Seguramente los únicos que reirán serán los niños. Esos viejos y nuevos zorros burlones, capaces de alterar cualquier momento convencionalista, estructurado, y maléfico, propio de la mediocridad de la imaginativa humana.

Que más te puedo decir. Si tenés miedo y tristeza, aprovechalo, sacá lo bueno de ahí. Plasmalo en algo.

Creá arte, dibujá, cantá, pintá, tocá, escribí y nunca te cuestiones porqué.



Normalizando

Bueno. Paladereando una convención totalmente amarga, aburrida y sin sentido.

Me limitaré a actuar de manera "normal" para contentar las voces, no los corazones, de las personas que me rodean, y poder lograr, una cierta equivalencia de carácter emocional.

Emoción de la que no me di el lujo de desarticular, totalmente, por lo menos en este mediodía, donde el sol todavía no terminó de demacrar las piles humanas.

Todo esto es escribir, así, tipo así, me está asustando un poco, porque me doy cuenta de que tengo cosas para decir, y que son imposibles de volcar en una charla.

Entonces el único vínculo de palabras posible que existe es el de las teclas y el monitor, cosa que obviamente puede aterrar a cualquier persona que parte de la base de que la vida es un vínculo humano.

Que se yo. Si alguien tiene alguna propuesta, con gusto la escucharía.

-Yo tengo una idea

-A ver... ¿Contame de que se trata?

-Mirá, simplemente me gustaría decirte que le estas errando en el camino. La máquina es simplemente una herramienta. El verdadero vínculo no es con la máquina en sí, sino contigo mismo. La máquina es un medio, para llegar a eso que vos querés lograr, por tus ideas, tus pasiones y tus sensaciones, más que respetables. ¿Me seguís?

-Es muy buena la acotación que me acabas de hacer. De hecho me doy cuenta que es así como vos decís. Muchas gracias, y espero que el diálogo no se corte, por aburridas conversas de refrigerador.

-Sos un enfermo mental.


Poética del Rock

Simplemente rock

Y una impronta no tan barata, no tan mezquina.

La eficiencia de los tipos que saben

Porque yo no puedo vivir sin aliados,

Sin referentes,

Sin sacar lo bueno de cada uno,

Sin extraer el magma desorbitado de algunas existencias mágicas.

Su impronta está para comunicarnos,

Para entendernos,

y la pasión también entiende de razón, señores

El canibalismo piensa,

es inteligente,

dejándose llevar por sus instintos y por esas cosas (mientras hago un gesto con la mano izquierda como diciendo "sigan las rotativas").

Algunas estructuras del lenguaje, que sirven para poder expresar cosas que no las expresa ni el mejor actor, ni el peor impostor.

Qué decir de los temerosos del pueblo: que para ellos es difícil el cambio, si no escuchan la música.

Esa que despierta hasta al más despiadado muerto,

y que revive al más apático tibio lastimoso ser del mundo.

De las cosas buenas, extraigo muchísimo. Pero de las malas mucho más. Porque de ahí se aprende kilos (no sé cuantos, contalos si te animas).

Para los necios, los tontos, estas son más que palabras. Y debo confesar que para mí a veces también.

En este momento dejo que los dedos se muevan y escriban lo que a ellos les pinte. Mi cabeza simplemente es una guía. Es el palo que usa el equilibrista cuando camina sobre la cuerda floja.

Es esa inocencia admirable, por pura y por sustancial, que logra ser fascinante, pocos la tienen. En general todos los niños, y algunas mujeres, no todas.

Y a veces me pregunto si esa inocencia es un estado admirable, perfecto, y una de las metas de la existencia. Creo que nunca lo sabré.

Y por eso sigo escribiendo, a ver si en una de esas, un día, doy con la clave. Una pequeña clave más. Una pequeña pieza del puzle para terminar de armar algo.

Finalizar algo, y después de vuelta a empezar. Pero disfrutando de cada momento, eh. No seas tan gris.

Solo dos objetivos:

Disfrute de vida y

Enaltecimiento del alma

y el resto... que me espere.


Solo caminando


Dejá de jugar para la tribuna, y báncate el golpe, pendejo cagón.

Decía el simio atolondrado por el fervor la tribuna

¿Cómo le vas a decir eso a tu hijo?

Mediocre fracasado.


Liberación interior, esa es la lucha.

Revolución individual y luego universal.

Hablo de aquel hombre que viajaba por los laberintos del conocimiento universal,

como hoy un internauta,

por internet.


Como Diógenes el Cínico, camino por la calle buscando hombres honestos.

Mi ingrata sorpresa: son pocos.

Pero mientras tanto, no pienso en eso.

Solo pienso en los planes, los proyectos, las cuentas pendientes.

Simplemente son manchas que quedan en el piso,

que el calor va a poder evaporar.

Si crees en vos,

no en esa invención humana estúpida llamada "dios".

Es fácil esto:

Dios no creó al hombre a su imagen y semejanza,

el Hombre creó a dios a su imagen y semejanza.


Metele un pedazo de poesía.

Un poco de lirismo.

Un poco de magia.

Te va a hacer muy bien.

Pero para eso hay que tener paciencia, y mucha.

En todo este tiempo solo aprendí una cosa:

La didáctica enseña, la poética deleita y la oratoria persuade.


Texto y dibujos:

Andrés Esponda

domingo 1 de noviembre de 2009

Impronta supernatural

Bueno, volvimos a esta impronta supernatural, a este impacto circular, a este nido ancestral, a esta vorágine espiritual.

¿Qué sentido tiene, te digo yo, anidarse en el tibio mapa encuadernado de mi habitación?
¿Qué sentido tiene? ¿Para qué?, ¿Qué ganás?, ¿Qué perdés?, ¿Qué vivis?, yo te diría que nada.
Entonces, me limito a mi presencia. Basura de emoción, apatía existencial, basura desmedida.

Llamen a un tano, y que le ponga un poco de pasión a esta bullshit.

Encuentren a algún perro, para poder disfrutar de algo. Yo vine a esta vida a eso, a joder la vida, a disfrutar del aroma existencial.
Dejémonos de joder, y sintamos, malditos burócratas desalmados, cuyos trajes grises no permiten ver el sol que sale en la puerta de esa maldita fábrica antisueños. Desmoralizada existencia.

Por suerte, hay una buena noticia: hay gente con alma. Pero son los menos, los pocos, los diferentes, los fuera de serie. Y yo hoy por ellos, me saco el sombrero.
Artistas del peligro, desorbitantes nómades, su ancestral pensamiento me llevará a conocer de raíz las razones por las cuales estamos caminando sobre esta tierra inerte. Vacía. Dominada por las mediocres sombras del tiempo y los temerosos de la bondad.

Las buenas noticias, te diré que son pocas. Pero cuando aparecen, se disfrutan el doble.
Esto terminó acá. Y si no tenés esperanza, mirá para adentro, mirá para afuera y hace lo que te parezca que es mejor. No hay soluciones mágicas.

Luchá contra corriente si tenés coraje, y si te ablandás y te dejas llevar por las olas de la muchedumbre... tengo una mala noticia para vos: viniste a este mundo para morir sin dejar una maldita huella sobre este cemento gris.

domingo 13 de septiembre de 2009

4 joyitas de Alejandro Dolina

En anteriores entradas he manifestado mi admiración por Alejandro Dolina, a quien considero un maestro y un referente. Y más allá de su humor fino y su ingenio para hacer reír, rescato más que nada su sensibilidad, en estos tiempos donde lamentablemente el amor está tan bastardeado y no hay mucho espacio para los hombres sensibles.

Su capacidad de observación, de análisis, de reflexión y de crítica, su gran oratoria y la gran simpleza con la que expresa sus ideas, lo hacen un tipo único.

Agrego 4 joyitas de él, francamente muy enriquecedoras todas. Saludos!

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1

Sobre lo verdaderamente contestatario





Apuntes:

Ruben de Caballito dice: Dolina, ¿Vamos a seguir hablando del retrato de Luis XV o hablando del retrete de los Yankees en Bagdad?

Dolina – Según. Si usted quiere oír sobre el retrete de los Yankees en Bagdad, tiene todo el día. Tiene todo el día para oír eso. En este programa no, porque no estamos capacitados, no somos periodistas, no trabajamos con información general.

-¿Usted que me está diciendo? Lo que dijo un amigo, que decía que mientras el pueblo sufría nosotros hablábamos de los Egipcios. Yo quisiera tener tiempo para explicar esto, pero… Primero, nosotros no hacemos lo que hacemos por cantar una mionga.

-Quiero decir, que a lo mejor, lo verdaderamente contestatario, la fuerza que se opone a la brutalidad de Bush, a la estupidez de los funcionarios, la fuerza que permitirá salvar al pueblo que sufre es: la fuerza de la inteligencia, del pensamiento y de la sensibilidad. Y de ningún modo el oportunismo de los que dicen frases ensenadas en contra de la guerra como si bastara con eso. ¿Qué quiere que haga? Que vaya y tome Mc Donald´s, y que tiemble Bush.

-Bush y cualquiera de los tiranos van a temblar mucho más si de desarrolla, mi querido amigo, la inteligencia.

-Ese es el camino. El camino del pensamiento, de la ciencia, de la inteligencia, del arte.

-¿Qué quiere? ¿Qué abandonemos todos el arte y nos dediquemos a ver CNN? ¿Qué quiere que le ponga el televisor en CNN? ¿Qué sentido tiene que yo diga que mataron a 600? Claro que mataron a 600.

-Si todos se hubieran ocupado de leer algún libro, por ejemplo el señor Bush, a lo mejor en vez de matar a civiles, estaría interesado en deleitarse con las idas y venidas del pensamiento, en ir a ver la historia como una fuente de sabiduría, en abrevar en la poesía, en las novelas, en esta deliciosa combinación de sonidos que es la música. Eso es lo bueno de la vida mí querido viejo.

-No ponerse como un buitre a ver cuántos murieron y creyendo que esta mera actitud solipsista y onanista, de estar viendo CNN a ver cuántos mató Bush le va a hacer temblar a alguien. Eso no sirve para nada.

-Lo que sirve es la lucha por las cosas buenas de la vida, que son mí querido amigo: el amor, el conocimiento, el arte, la ciencia y el trabajo. Y de ningún modo la denuncia, el odio, y el regodearse como un buitre con las cosas espantosas que están sucediendo. Esa es la lucha.

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2

El fin de una ilusión

El Mundial de 1994 en Estados Unidos, marcó el final de la carrera de Diego Maradona con la camiseta de la Selección Argentina, cuando dio positivo en el examen anti doping.

Ese 1 de julio de 1994, el negro Dolina habló sobre ese tema que fue tan polémico en su momento, con su particular estilo.

Agrego el audio y las palabras de Dolina, de aquella triste jornada.


Alejandro Dolina - Hoy estamos muy de indignaciones -¿No?- Es una jornada triste. Y yo hace unos minutos tuve ocasión de hacer un pequeño comentario por Canal 13 acerca de ésta desgracia de Diego Maradona; y quiero decir que si fuera solamente una desgracia futbolística, seguramente no la traería yo a colación en este programa y si fuera nada más que el comentario de un partido perdido, o de un jugador en infracción que ha quedado fuera del campeonato, bueno tampoco, porque aquí hay un equipo muy idóneo para ésto -Creo que el mejor, ustedes saben la admiración que tengo yo por Victor Hugo Morales-. De manera que no es un comentario deportivo éste. Pero el sueño del regreso del Diego era -para éste que habla- un sueño mucho más grande que un sueño futbolístico. Creía yo ver en el regreso de éste chico al quien he admirado tanto y he querido tanto como jugador de futbol y también como persona. Creía yo ver en ese regreso uno de los contadísimos éxitos que el hombre tiene frente al tiempo, frente a la muerte, frente a la maldad y frente a la mesquindad. En general el tiempo siempre vence, la muerte prevalece, la mesquindad triunfa y las sencillas virtudes más tarde o más temprano, suelen quedar sepultadas. Recuerdo a Ruben Dario en esa linea, vencedor de la muerte. Vencedor del tiempo, vencedor de la malevicencia, vencedor de su propia equivocación: Volvía Diego Maradona. Y al margen de que a uno lo ponga contento que un tipo con la 10 celeste y blanca juegue bien... había más... había más... Había ese deportista que había sido vapuleado por una sociedad hipócrita que lo señaló como un delincuente, siendo que en ese mismo círculo que lo señalaba a él como delincuente, se verificaban las mismas costumbres que le enrostraban a Diego, con una hipocresía impresionante. Ciertos periodistas, pensadores y mediocres en general, atacaron a Diego. Se pusieron parternalistas con Diego. Empezaron a darle consejos a Diego. Empezaron a negar o a lamentarse de que Diego fuera ejemplo para muchos jóvenes. Al respecto debería decir yo lo siguiente, lo he dicho otra veces pero vale decirlo ahora: Yo creo que sí es ejemplo. Es ejemplo en un país, en un mundo, pero particularmente en un país donde la aspiración de las personas es obtener un 4 para poder seguir adelante, es decir, entregar lo menos posible para recibir lo más posible. Negar la excelencia como si fuera obseciva y demencial, para conformarse con la mediocridad que permite zafar - Como suele decirse-. En un mundo que aspira un 4, Diego era el 10. Y en ese sentido es, sigue siendo un ejemplo para los chicos. Paradigma, porque les muestra que a veces es deseable ser el mejor de todos. Y aunque no se consigua serlo, que vale la pena la lucha para ver si uno lo logra. Ningún deportista del mundo, ningún deportista del mundo fue tan perseguido. Jugador de futbol suspendido por un año en el ápice mismo de su carrera. Siendo el mejor de todos. Una carrera que como todos sabemos -lugar común mediante, tópico mediante: es breve-

Jorge Dorio - Hubo otro gesto, Alejandro -si me permite ahi en el medio- también en ese ápice y en el medio de esa caida, que es el haberse permitido cuando la comodidad a su vez le permitia circular tranquilo en medio del ruido y de la gloria, alzarse frente a los poderosos -equivocado o no, tampoco importa- sinó tener una opinión personal, funcionar como un hombre en medio de ésta circulación de ídolos habitualmente vacios de discursos, de opiniones y de pasiones.

Alejandro Dolina - Así es. Tomó la posición más incómoda. Se situó en el centro mismo de la incomodidad. Muy fácil hubiera sido para él, hacer como digamos como Pelé. Hacerse amigo de los poderosos, hacerse patrocinar, marchar por las avenidas centrales de los "mangiaorejas" y no lo hizo así. No le perdonaron muchos su origen. Yo he escuchado muchas veces, durante el año de su suspención: "¿Y qué querés con ese negrito villero?". No le perdonaron su origen. Tampoco se lo perdonaron a José Maria Gatica, a otros que desde muy, muy abajo llegaron muy arriba por su talento y sin ser alcahuetes de nadie. Ningún deportista padeció trauma semejante. Alcanzó a volver. Fue atacado. Fue empujado hacia la equivocación incluso. ¿Pero por qué?. Los medios de comunicación, el mundo éste en que vivimos, suele obligar a los luchadores quijotescos y solitarios a jugar el juego que todos juegan. Y entonces... ¿Cuál es el juego que todos juegan?. El juego de los medios de comunicación, el juego del retruque, el juego de saber que Sócrates no escribió ningún libro, el juego de no comerse las 'eses'. El juego de una cierta elegancia, y a ese juego, juegan muy bien quienes el mundo manejan. Y Diego jugó a ese juego, claro, al otro, al juego de él era muy difícil ganarle. No he visto ningún periodista que lo desafiara a hacer "jueguito", pero sí he visto periodistas que lo desafiaban a hablar, a una polémica. ¡Ah! ¡Gran cosa!... Pedirle a Diego que sea polemista, que sea culto. Bueno, por Dios...

Jorge Dorio - Si me permite Alejandro, también perdieron en ese juego justamente porque no esperaron -he insisto, esto no tiene que ver con las opiniones vertidas en cada ocasión por Diego Maradona, más allá de su posible acierto o error como si uno pudiera juzgar esto- tambien perdieron el punto en que no encontraron lo previsible: No encontraron la anuencia para el juego de los poderosos, no encontraron aquello que se debe esperar de un número uno.

Alejandro Dolina - No. No encontraron eso. No encontraron la complacencia, el beneplácito y la complicidad que suelen tener a veces los que llegan desde muy abajo y que encuentran cómoda, la alianza con los poderosos. No la hallaron en Diego. Bueno, a todo esto se sobrepuso Diego. ¡Y casi éste regreso, era un milagro! Era un milagro. El milagro del héroe que vuelve del infierno. Teseo rescatado de los infiernos. El novio que espera a la princesa que está triste, de Ruben... pero bueno, y entonces sucede éste episodio absurdo. Por eso mi tristeza y por eso el desengaño. No la tristeza del hincha de futbol que dice: ¡Uh! ¡Nos sacaron el mejor!. Esa sería una tristeza chiquita. No. La tristeza de un criollo que vió como un chico de Fiorito -El mejor jugador que yo haya visto nunca- pudo sobreponerse a los miserables y ver como -para alegría de tales miserables que ahora se estarán llenando la boca con reconvenciones legalistas y cosas por el estilo- como para alegría de ellos, ese sueño se frustró. Yo estoy muy triste. He llorado, no por el futbol -yo hace desde los 11 años que no lloro por el futbol- lloro por una estética y por una ética que vuelve a ser pisoteada por los mediocres. Decía yo en canal 13 -quizá exagerando mis sentimientos- pero algo que es verdadero: Más deseo tenía yo de ver campeón a Diego que de ver campeón a Argentina. Y otra cosa dije también: A la hora de poner las manos sobre el fuego, el buen amigo habrá de ponerlas aun cuando sepa que es posible quemarse. Porque las manos en el fuego con la seguridad de no sufrir quemaduras las pone cualquiera. El verdadero amigo es el que pone las manos en el fuego aun cuando sabe que se va a quemar. Y si Dieguito Maradona que tantas alegrias nos ha dado, no merece que hoy nosotros pongamos las manos en el fuego aun cuando las saquemos quemadas, pues entonces yo no entiendo nada, ni de fobal, ni tampoco -lo que es peor- de la vida.

Jorge Dorio - Hay algo más Alejandro que usted pensó y lo hablamos, después en una entrevista a veces las cosas se diluyen, no aparencen, se le escapan a uno. Hay una especie de cita patria -diríamos- Hay algo que quizás se parezca -porque las dimensiones son diferentes- digo, pensaba en algún acontecimiento político hace un par de décadas -¿No?- Alguien que vuelve tambien, que reencuentra a la gente reunida en torno de sí, y eso se pierde, se diluye como ilusión, como emoción de todo un país. Pero usted pensó en un ejemplo, en una historia que es precedente a eso y que funda a éste país. Digamos, la necesidad de alguien que haga un gesto accesorio al gesto del héroe, un gesto más. Usted se acuerda perfectamente de quién estoy hablando.

Alejandro Dolina - Claro. No hubo en éste caso -lástima que no lo haya habido- un Tadeo Isidoro Cruz para éste Fierro. Tadeo Isidoro Cruz, aquel sargento de la partida, que va a aprender a Martin Fierro que cuando lo vé batirse en inferioridad, pero con tanto coraje, dice: Yo no voy a permitir que se mate así a un valiente y toma su partido, el partido de los perdedores. Sabía Cruz, que tomar ese partido lo conducia a la marginalidad y al aniquilamiento pero lo tomó y dijo: Yo no voy a dejar que se mate así a un valiente. No hubo ningún Cruz para este Fierro. Iba yo a hablar de algunas paradojas, de algunas aphorias, de Bertrand Russell, de Zenon de Elea, de Timénedes, pero las paradojas son jueguitos de manos de la razón, y pudo más por suerte ésta vez, la potencia de la pasión. Vamos a escuchar un tango, no importa cual, dedicado a Dieguito Maradona que canta un amigo nuestro.


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3

Historias de amor

Del libro: Crónicas del Angel Gris, Alejandro Dolina



El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia.

Uno no está en casi ninguna parte.

Sin embargo, en medio de las infinitas desolaciones hay una buena noticia: el amor.

Los Hombres Sensibles de Flores tomaban ese rumbo cuando querían explicar el cosmos. Y hasta los Refutadores de Leyendas tuvieron que admitir, casi sin reservas, que el amor existe.

Eso sí, nadie debe confundir el amor con la dicha. Al contrario: a veces se piensa que amor y pena son una misma cosa. Especialmente en el barrio del Ángel Gris, que es también el barrio del desencuentro.

Las historias amorosas de los tiempos dorados son casi siempre tristes.

Esto no basta para afirmar que todos los romances fueron desdichados: sucede –tal vez– que el arte necesita nostalgia. No se puede ser artista si no se ha perdido algo. Los poemas de amor satisfecho aparecen como una compadrada de mercaderes afortunados. Por eso los poetas de Flores buscaban el desengaño, porque pensaban que cerca de él andaba el verso perfecto. Casi todos quedaban en la mitad del camino.

Manuel Mandeb veía las cosas de un modo más complicado. Admitía que la pena del amor conducía al arte. Pero también sostenía que el propósito final del arte es el amor. La recompensa del artista es ser amado.

Así parecía opinar Ives Castagnino, el músico de Palermo, quien componía valses melancólicos al solo efecto de seducir señoritas. Cuando no lo lograba, su tristeza le dictaba otras canciones que más tarde le servirían para deslumbrar señoritas nuevas, y así recomenzaba el círculo.

Algunos muchachos sin vocación artística trataban de merecer a las damas cultivando las ciencias, la bondad, el coraje, la riqueza o la extorsión. Los autores de aforismos extrajeron de estas realidades una conclusión modesta: si no fuera por amor, nadie haría gran cosa.

Las muchachas beligerantes podrán objetar que estos pensamientos parecen reservados a la conducta masculina. Al respecto, Mandeb creía que las mujeres hacían de ellas mismas un hecho artístico.

El polígrafo de Flores, en un rapto de arbitrariedad, llegó a establecer un orden de cualidades, según su eficacia para enamorar.

Colocó en primer lugar la belleza y luego la juventud, aclarando que estas dos virtudes son tal vez una sola.

Después ubicó las condiciones espirituales: inteligencia y bondad. En último término, el poder y el dinero.

Muchedumbres de feos de cierta edad polemizaron con Mandeb reclamando el derecho a ser amados por su limpieza, trayectoria comercial o apellido ilustre.

De todos modos, para este oscuro pensador, el amor era una flor exótica cuyo hallazgo ocurría muy pocas veces.

–De cada mil personas que pasen por esa puerta –decía– Acaso nos conmueva solamente una. Del mismo modo, quizá solo una allá entre las mil tenga a bien impresionarse con nosotros. La cuenta es sencilla: sin contar percepciones engañosas y desilusiones posteriores, la posibilidad de un amor correspondido es de una en un millón. No está tan mal, despúes de todo.

Pero dejemos la pura especulación de los espíritus obtusos de Flores. Mucho más interesante es saber cómo amaron realmente. Para ello habremos de transcribir algunas historias que presumen de veraces y que han llegado hasta nosotros por avenidas literarias o por oscuros atajos confidenciales.


Historia del que esperó siete años

Jorge Allen, el poeta, amaba a una joven pechugona de los barrios hostiles. Según supo después, alcanzó a ser feliz. Una noche de junio, la chica resolvió abandonarlo.

–No te quiero más –le dijo.

Allen cometió entonces los peores pecados de su vida; suplicó, se humilló, escribió versos horrorosos y lloró en los rincones.

La pechugona se mantuvo firme y rubricó la maniobra entreverándose con un deportista reluciente. El poeta recobró la dignidad y empleó su tiempo en amar sin esperanzas y en recordar el pasado. Su alma se retempló en el sufrimiento y se hizo cada vez más sabio y bondadoso. Muchas veces soñó con el regreso de la muchacha, aunque tuvo el buen tino de no esperar que tal sueño se cumpliera.

Más tarde supo que jamás habría en su vida algo mejor que aquel amor imposible.

Sin embargo, una noche de verano, siete años y siete meses después de su pronunciamiento, la pechugona apareció de nuevo.

Las lágrimas le corrían por el escote cuando confesó al poeta:

–Otra vez te quiero.

Allen nunca pudo contar con claridad lo que sintió en aquellas horas. El caso es que regresó, a su casa cavío y desengañado. Quiso llorar y no pudo. Nunca más volvió a ver a la pechugona. Y lo que es peor, nunca más, nunca más volvió a pensar en ella ni en soñar su regreso.


Historia del que se enamoró de una niña demasiado joven

Manuel Mandeb supo tener amores con una niña muy joven de la calle Páez. La muchacha no hizo cuestión por la diferencia de edades y además es cierto que Mandeb era un hombre de aspecto soberbio, dentro de su sombrío estilo.

Pero pronto empezaron las dificultades.

Un día, Manuel insistió en caminar bajo un aguacero mientras recitaba a los gritos un soneto flamante.

Una noche le hizo el amor en la casa embrujada de la calle Campana para espantar a los demonios.

A veces, en la madrugada, se trepaba hasta la ventana de la niña, en el tercer piso, y dejaba prendida una flor roja.

Una tarde de invierno le hizo probar el licor del olvido y el vino del recuerdo.

En verano, le sacaba la blusa en las calles oscuras y le ponía alguna de sus gastadas camisas azules.

Para su cumpleaños le regaló una sombra robada en Villa del Parque que había encerrado en una caja de cristal.

Despúes enseñó a todos los pájaros de Flores a cantar el nombre de la muchacha en su ventanta.

Entonces la niña abandonó a Mandeb y comentó luego a sus amistades en una pizzería:

–No éramos de la misma generación.


Historia del que se desgració en el tren

–Jaime Gorriti tomaba todos los días el tren a las 14:35.

Y todos los días se fijaba en una estudiante morocha. Con prudente astucia trataba de ubicarse cerca de ella y –a veces– ligaba una mirada prometedora.

Una tarde empezó a saludarla. Y algunos días despúes tuvo ocasión de hacerse ver, ayudándola a recoger unos libros desbarrancados.

Por fin, un asiento desocupado les permitió sentarse juntos y conversar. Gorriti aceleró y le hizo conocer sus destrezas de picaflor aficionado. No andaba mal. La morocha conocía el juego y colaboraba con retruques adecuados.

Sin embargo, los demonios resolvieron intervenir.

Saliendo de Haedo, la chica trató de abrir la ventanilla y no pudo. Con un gesto mundano, Gorriti copó la banca.

–Por favor…

Se prendió de las manijas, tiró hacia arriba con toda su fuerza y se desgració con un estruendo irreparable.

Sin decir palabra, se fue pasillo adelante y se largó del tren en Morón. Desde ese día empezó a tomar el tren de las 14:10.


Historia del que padecía los dos males

En la calle Caracas vivía un hombre que amaba a una rubia.

Pero ella lo despreciaba enteramente.

Unas cuadras más abajo dos morochas se morían por el hombre y se le ofrecían ante su puerta. Él las rechazaba con honestidad.

El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.

El hombre de la calle Caracas padeció ambas desgracias al mismo tiempo y murió una mañana ante el llanto de las morochas y la indiferencia de la rubia.


Historia del que no podía olvidar

El ruso Salzman tuvo muchas novias. Y a decir verdad solía dejarlas al poco tiempo. Sin embargo, jamás se olvidaba de ellas.

Todas las noches sus antiguos amores se le presentaban por turno en forma de pesadilla. Y Salzman lloraba por la ausencia de ellas.

La primera novia, la verdulera de Burzaco, la pelirroja de Villa Luro, la inglesa de La Lucila; la arquitecta de Palermo, la modista de Ciudadela. Y también las novias que nunca tuvo : la que no lo quiso, la que vio una sola vez en el puerto, la que le vendió un par de zapatos, la que desapareció en un zaguán antes de cruzarse con él.

Después Salzman lloraba por las novias futuras que aún no habían llegado. Los hombres sabios no se burlaban del ruso pues comprendían que estaba poseído del más sagrado berretín cósmico: el hombre quería vivir todas las vidas y estaba condenado a transitar solamente por una. Aprendan a soñar los que se contentan con sacar la lotería.


La calle de las novias perdidas

Hay una calle en Flores en la que viven todas las novias abandonadas. Al atardecer salen a la vereda y miran ansiosas hacia las esquinas para ver si vuelven los novios que se fueron. A veces conversan entre ellas y rememoran viejos paseos al Rosedal.

Por las noches se encierran a releer cartas viejas que guardan en cajitas primorosas o a mirar fotografías grises.

Los domingos se ponen vestidos floreados y se pintan los labios. Algunas escriben diarios íntimos con letra prolija.

Dicen que no es posible encontrar esa calle. Pero se sabe que algún día desembocará en la esquina el batallón de novios vencedores de la muerte para rescatar a las novias perdidas y llevarlas de paseo al Rosedal. Esto será dentro de mucho tiempo, cuando endulce sus cuerdas el pájaro cantor.

Existen por ahí infinidad de personas confiables que juran que el amor es posible en todos los barrios. No habrá de discutirse semejante tesis. Pero el que quiera vivir pasiones locas, es mejor que no pierda el tiempo en rumbos equivocados. Una historia terrible está esperando en Flores.


-

4

¿Tv vs Libros?

DolinaLaura dice... hola... mire que idea tan rara la de Laura. Dice: "Paso a argumentarme. El libro está sobrevalorado, mientras la televisión está infravalorada. Estoy ya de entrada nos pone en alerta." ¿Por qué? Primero, no basta con afirmar una cosa para demostrarla. Por ejemplo: el libro está sobrevalorado, punto. La televisión está infravalorada.

- A lo mejor cabe pensar que el libro vale y la televisión no, por ejemplo, y que está valorado por encima la televisión con justas razones.

Gillespi - ¿Cual es la argumentación de ella?

DolinaDice: "El libro a ganado su sobrevaloración gracias a las más nobles e importantes creaciones humanas: la divina comedia, el quijote, viaje a la luna (es dudoso), etc. La televisión tiene que cargar con los prejuicios de la caja boba, la tele basura, y ha hecho mérito para merecerlo. Ahora bien, esta imagen que tenemos de ambos medios nos lleva a tener por bueno lo que se lee en los libros y por malo lo que se ve en la televisión. Así somos muy críticos con la televisión, mientras que con los libros somos más permisivos.”

-No parece que la gente fuera muy crítica con la TV y permisiva con los libros, ya que a la hora de elegir, elige como sabemos que elige.

-Dice: “Hoy se está publicando mucha porquería.” Es verdad, y se televisa también otro tanto.

SchultzPero hay ciertos prejuicios también que tienen que ver con eso. Con respecto a la TV y a la literatura, ¿no? Como por ejemplo también en el videoclub. Usted ve una persona con una película porno abajo del brazo y se codea y dice: “mirá éste”. Ahora si se lleva una de guerra que matan 50 tipos por segundo, dice: “ah, ta todo bien” la lleva con orgullo.

Dolina Lo que hay es distinto lo que ella dice: porque el libro de por sí no importa lo que el libro diga, ella cree que si por ejemplo juzgaramos a la TV por sus mejores obras y a los libros por las peores, la TV ganaría.

- Y lo que hay es otra cosa. Lo que hay son unos mecanismos que se ponen en juego cuando uno lee y cuando uno ve TV que son evidentemente distintos.

- El lenguaje del conocimiento y de la inteligencia es la palabra. Y la imagen en cambio es la manera animal de conocer. La manera más elemental de conocer. Los animales conocen por los ojos. Esto lo dice Sartori en un librito que se llama “Homo Videns”.

- Que no es que casualmente los libros sean de mejor calidad que la TV y que entonces bastaría con cuatro malos libros y cuatros buenos teleteatros para dar vuelta esa opinión. No.

- Lo que hay es que el libro, la palabra, el discurso, ponen en juego unos mecanismos que no se ponen en juego en la TV. No importa cuál sea la programación.

- Que casualmente la TV también tiene una programación más elemental, evidentemente, pero por razones que tienen que ver con recuperación de las inversiones, con una realidad comercial de la TV que no puede darse el lujo de complejidad, mientras que el libro sí.

Schultz – Si, la TV necesita resultados inmediatos.

Dolina – Exactamente, y un libro no tanto, evidentemente, y estamos dirigiéndonos a personas que tienen más paciencia. Pero evidentemente el libro es, al menos por ahora hasta que no se invente otra cosa, es el vehículo más apropiado para la transmisión de conocimientos y para acrisolar cultura, y la TV no.

-¿Por qué los chicos no se ponen a mirar TV en vez de ir al colegio? Porque no sirve como método didáctico. ¿Por qué? Porque entre otras cosas es necesaria la actitud del maestro, hay unas técnicas para que uno se adiestre en ejercicios de complejidad creciente, etc, etc, etc.

-Pero no es porque casualmente el programa de Tinelli no nos gusta y La Divina Comedia sí. Los libros no son mejores que la TV por la divina comedia y por Tinelli.

-Los libros no son mejores, son más complejos. Se utilizan en otro sentido y para fines absolutamente diferentes a los de la TV. Esa es la cosa.

-Yo no creo que los libros estén sobrevalorados, ni la TV infravalorada. Cada uno es lo que es. No es que se pone de moda hablar bien de los libros. No.

viernes 21 de agosto de 2009

Corto Animado 3d

Cliente: Pilas Durabell.
Nombre del corto: Durabots Vs Robots X
Realizadores: Andrés Esponda, Lucas Martí y Alejandro Rivas.
Email: andresesponda@hotmail.com
Instituto: Animation Campus (Uruguay).
Año: 2008.

Cualquier crítica, siempre y cuando sea constructiva, es bienvenida. jeje.
Saludos!

miércoles 5 de agosto de 2009

Mi único héroe en este lío



Excelente entrevista al Indio Solari, de hace casi 10 años, cuando todavía formaba parte de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El Indio habla de la Cultura Rock, de Los Redondos, de cuestiones políticas, la televisión, las letras, su juventud, etc.

Desgrabé lo que consideré más interesante de toda la charla y terminé tipeando casi todo.
En total son 21 partes que suman un total de 82 minutos. Recomiendo sobre todo las pistas 17, 18, 19, donde habla sobre las estéticas y el valor de la poesía en las letras de las canciones.

Los dejo con Dios...





1)

-Uno termina estando preocupado por realidades sobre las que tiene muy poco dominio. Uno en general tiene dominio sobre su propia vida y nuestra vida momentáneamente se presenta con bastante plenitud. Hacemos lo que queremos, hacemos música, vivimos bien, sin restricciones como la mayoría de la gente tiene.

-Toda la preocupación que uno tiene empieza por los amigos, por la familia, que no vive en las mismas condiciones de uno. Y después porque hay cierta obscenidad en lo que te digo que vos estés tomando un buen vino, que se yo, y estas mirando el noticiero y ves lo que pasa y se te pianta un lagrimón.

-A mí me da bastante impotencia. No veo hoy… de movida la propia Cultura Rock no es lo que era, no tiene la misma significación que tenía.

-La Cultura Rock todavía determina cosas a nivel estético y tiene una cierta inercia, pero no tiene el poder, ya no es un agente de cambio. Al menos uno que ha vivido toda la cultura, hay otra manera de vivir la vida hoy en día.

-Uno puede influenciar a través de alguna canción algo, pero es muy relativo. No hay una cohesión, no hay esa militancia que había en otros momentos, era otra aventura, la aventura de la curiosidad, la aventura de no dejarse avasallar, que se yo. Hoy en día está todo muy atomizado.

-Generalmente las izquierdas tienen una cosa que es muy rica, pero por otro lado para el ejercicio de algún tipo de presión no ayuda, que es la diversidad. Todo entre comillas, porque hablar de izquierdas y de derechas es relativo.

-El Estado es una abstracción en realidad. Se supone que gobierna a través del soberano y el soberano en una democracia supuestamente somos nosotros. Ahora cuando el estado es reemplazado por mercados, vos no podes hacer una revolución y bajar a degollar a la Casa Blanca o a la Casa Rosada. Porque hay un tipo que se llama Chupete de la Rúa que dice yo solo trabajo acá, estoy haciendo lo que puedo, no hay muchas posibilidades en el mundo, o sos Cuba o formas parte de la globalización.

-Entonces lo que genera todo eso, es que uno vive con cierta impotencia, con preocupación. La puja que hay este momento ya casualmente no tiene la homogeneidad que tenía una batalla ideológica, estalla en esto que es el pibe que afana la recaudación del taxi y sale corriendo y lo matan, y que toma rehenes.

-Uno lo que ve con cierta impotencia y más que nada, por la posición que uno tiene, por cómo le está yendo en la vida, uno ve hasta los propios actos… uno es bohemio y burgués.

-Yo no me forjé en la austeridad. Cuando no tenía dinero, no pagaba mis cuentas para tomarme un buen Vino. Entonces eso hace que desde el momento que te van bien las cosas, vos te tomas un buen Vino, te tomas un buen Whisky. Y eso en circunstancias como las actuales, en el caso mío personalmente, yo lo padezco porque hay como cierta obscenidad, hay como un fuera de escena, en realidad obscenidad es eso. Hay como un fuera de escena de los actos de uno porque la mayoría de la gente está mirando el paquete de fideos a ver si es más baratito y que se yo.

-Hay gente supuestamente que no le importa un carajo, pero si uno tiene una pobre sensibilidad nomas, se hace muy difícil disfrutar de la vida cuando ni siquiera los ajenos o tus amigos o tus parientes están viviendo otras circunstancias.

2)

-Esto se trata de soportar las presiones. Hablan al pedo de cosas que no conocen.

-Nosotros no damos reportajes para anunciar alguna cosa fuera de cuando hay algún trabajo que estamos por hacer, estamos por tocar, o estamos por sacar un álbum, porque no tenemos nada que decir fuera de eso. Más allá de hacerlo en las canciones o en una actitud que uno ha tenido a través del tiempo.

-Nosotros nos enorgullecemos de hacer un proyecto, de que no solo tocamos la guitarrita y cantamos, sino que es un proyecto que se fortalece, que hace las cuentas, que mide como buenamente puede, a veces no equivocamos, nos va menos mejor que otras veces, pero todos esos cohetazos que le tiran, es como que no escucharan cuando uno enuncia las cosas. Porque a nosotros esas cosas que aparentemente nos acusan de hacer, son de las cuales no enorgullecemos.

-Yo lo que creo también es que a uno le van bien las cosas también por distintos motivos. Hay una cuestión de azar y una cuestión de chance.

-Pero hay que tener un proyecto, hay que saber sustentarlo. Nosotros nos jactamos no solo de hacer canciones que han formado parte de la imaginación de la gente, y que las han escrito. Sino también de tener un proyecto y de haber tenido capacidad para llevarlo adelante.

-Nosotros no vivimos esa contradicción de que las cosas nos vayan bien, cuando a los demás les va mal, porque de movida nosotros no usufructuamos la vida de los demás. Nosotros hacemos canciones, que a la gente le gusta y la compran, más genuino que eso imposible. Muy pocos políticos, muy pocos funcionarios, muy poca de la gente que tiene dinero realmente, inclusive industriales que hasta se podría achacarles que viven del esfuerzo de pagarles poco a la gente.

-Hacemos canciones, las enlatamos, las vendemos, la gente les gusta, la compran, le gusta el show que hacemos, van llenan dos River. Bueno, más genuino que eso imposible. Pagamos nuestras cuentas, pagamos nuestros impuestos. No tenemos ninguna contradicción con respecto a eso.

3)

-Tanto Skay como yo tenemos seguramente en nuestros archivos de música de lo que hacemos, quizás una música más aventurera, en el sentido de que esto que es un proyecto, también tiene de alguna manera una característica propia.

4)

-En realidad, todas las cosas son producto de una confluencia de un montón de otras cosas. Independiente de que en general uno siempre intenta ser una pintura, o un reflejo, o una resonancia de lo que ve o lo que siente.

-Y seamos sinceros, al tipo que tiene la edad que tengo yo, cuando veo mi adolescencia el hecho de que teníamos que el aire era gratis con los amigos, uno lo ve como que es verdad. Ha ido cambiando todo, yo no digo para mal, porque no soy un nostálgico. Es muy complejo hoy en día.

-En esa época, más allá de las violencias que puede haber habido, había ideales, se creía en cosas. Entonces, hay un clima hoy en día que es si vos lo querés retratar es muy difícil el “pum para arriba”, y la alegría “jaja jiji” y que se yo.

-Independientemente de eso también sucede otra cosa: uno no puede hacer música para teenegers toda la vida. Es decir, uno cuando es joven hace una música explosiva, vasodilatadora, que se yo. Y también nos ha ido modificando la vida en el sentido de que tanto Skay como yo somos mejores músicos de lo que éramos antes. Hemos aprendido un poco de escritura, sabemos un poco más de armonía, y eso hace que la música sea más compleja. No son las canciones elementales que hacíamos al principio, que son muy frescas, pero que hoy en día, cuando uno tiene la edad que tiene, tiene también interés de aplicar todo lo que aprendió.

-Uno empieza a hacer una música más seria, más acorde con lo que uno le ha ido pasando.

-Toda cosa que es más compleja tiene como este tinte, esa pintura que vos haces. Insisto también, y después con el reflejo del mundo en que estamos rodeados, se hace… al menos a uno no le sale pintarlo de una manera alegre y festiva.

-No es un planteo que uno se hace. Empiezan a salir las canciones y salen como salen.

-Lo que no hay son tantos rockitos fáciles. Hay que entender que la gente crece y que aprende muchas cosas.

-Hay veces que los géneros, son como el chaleco que te quedan cortos, para jugar lo que te está motivando, lo que te importa.

-La comparación sería con lo que es la cumbia villera. Es un emergente genuino, pero está en unos canales que la complejidad musical que tiene es cero. Hay una representatividad de un ghetto, todavía no es una cultura, es una moda, porque esa representatividad resuena con un montón de sentimientos que tiene la gente. Con la curiosidad que son unos tipos que están diciendo cosas que en general no se dicen.

-Pero en realidad no son una cultura. Es una moda emergente de una música de un ghetto, como fue el Punk en su momento, como fue el Rock en su momento, pero al Rock le pasaron 40 años. En 40 años produjo una cultura muy rica, la que ha aportado culturalmente las cosas más importantes de los últimos 30 años.

-David Bowie las cosas que hace hoy no son las mismas baladas que cantaba con la guitarra en el primer álbum.

-Los Beatles mismo, vos escuchas los primeros álbumes y los últimos y hay al menos una pretenciosidad.

-Uno mismo pretende de si mismo otra especie de magnitud, inclusive con la manera de ver la vida. Cuando uno crece tiene otra visión porque se ha ido acumulando todas las efímeras visiones que tienen las militancias fallidas, las cosas.

-Las construcciones, las composiciones, los diseños que hacemos. Y el diseño de las cosas estas es el alma.

-Nos gusta la música con cierta tensión.

-Nuestras músicas son, al menos durante el último tiempo, vehículo de una lírica que tampoco está diciendo: “viva la pachanga”, “bajate que te la meto”, no dice esas cosas.

-Son más oscuras, el concepto general de los últimos álbumes.

5)

-Nosotros cuando hablamos de Rock, hablamos de la cultura, no del género musical.

-Los géneros musicales son modas y duran un tiempo. Si esa moda dura 40 años, se puede hablar de una cultura. Porque evolucionó, fue modificándose, se fagocitó otros subgéneros, incorporó todo.

-Yo creo que ahora está empezando a haber una fractura. Todo imperio de una ideología o de un ideal, dura un tiempo determinado. Ha durado muchísimo todavía, tiene una inercia por delante.

-Inclusive los rockers de la cultura y no del género, no somos conservadores.

-La tradición es el gobierno de los muertos.

-La gente que estamos viva necesitamos cambios, modificar, pensar en el futuro.

-Un poco de nostalgia no está mal, para acordarse de distintos momentos de la vida, pero está todo puesto adelante.

-A un Rocker de la Cultura, los cambios que inclusive exceden el marco de la Cultura que lo formó a uno, son bienvenidos. Eso estamos deseando hace años, que algo pase.

-Porque quiere decir que la vida continua y que está todo bien, en plenitud, funcionando. El hecho de que la tradición y el conservadurismo no dominen nuestras vidas. Que eso si es una actitud Rocker.

-La actitud básica del Rocker es esa. Aunque te haya ido bien, hay que patear el tablero, porque empieza el juego de vuelta.

-Yo noto muchos más conservadores a los chicos más jóvenes que no vivieron toda la cultura como fue, sino que se enteraron de que había una cosa a nivel internacional que era el Rock, y se empezó a vivir como una moda; vehiculizada y alimentada y fogoneada por la MTV. Pero que era también una especie de reducción de la música y de la cultura en sí.

-La MTV son empresas que les interesa cierta parte de la música, como la venta. Y de pronto si el día de mañana en vez de aparecer dos grupos de Rock, aparece Ricky Martin y Alejandro Sanz, es lo mismo.

-Entonces, no hay que confundir a MTV con la Cultura Rock.

6)

-Vos vas a Estados Unidos y tenés, de costa este a costa oeste, un circuito de funcionamiento aceitado en todos los grados, de Fax, hasta teatritos, hasta estadios. Y está todo funcionando.

-El componer musicalmente como es pura forma, en el caso mío lo disfruto mucho. Pero ya cuando tengo que empezar a hacer la letra, ya es bruto laburo. Yo disfruto cuando está terminada si me gustó, pero mientras tanto estoy puteando, porque no encuentro una línea ni encuentro una manera de resolver o rematar una letra. No estoy como cuando estoy con la batería y las cosas, a ver que sale, jaja jiji. Estoy tratando de adecuar un pensamiento o un sentimiento a una cosa estricta que es una línea que tiene una melodía y que es así.

-Tocar tiene un porcentaje de remar, de transpirar, de preocuparse inmenso. Puedo estar grabando y las cosas que no salen y putear, si esto y el tiempo. Porque también uno empieza a hacer un trabajo y por ahí se quedaría tres años laburando y corrigiéndolo. O como medir esa ansiedad de que las cosas tienen que salir para que no se te acumulen ideas nuevas.

-A mi me da también cierto pudor de hablar de los dolores o los dramas del artista. Eso también tiene un grado de obscenidad muy grande. Es complicado… bueno… andá a cagar. Más complicado es estar con el martillo hidráulico, a las dos de la tarde, cagado de frío, durmiendo en la calle, por doscientos pesos. O ir colado en el tren porque si pagas boleto no te alcanza.

7)

Cuantos grupos hay como Los Redondos, crucémonos de dedos de que siga pasando para uno, que puedan hablar de un circuito de estadios.

Periodista - No les convendría que existiera un Soda Stereo…?

-Nos convendría que hubiera muchos grupos que les va bien, y que fueran importantes musicalmente, no solo a nivel de este circuito. Es bueno para la música, no solo para el interés de que haya aceitado un circuito. El problema es que no pasa.

8)

-Uno también tiene mucho trabajo durante el año para generar un grupo de canciones y producirlas, y que suenen de alguna manera que a uno lo convenza que no está yendo para atrás, de que está haciendo un producto cada vez más atrevido.

9)

-Eso se puede confundir con el poder, y el poder es secreto. Eso es poder. No la capacidad que vos tenés a través de enunciar lo profundo de tu vida, lo que vos crees, y que eso resuene en los demás.

-Yo creo que todo es genuino, yo estoy diciendo las diferencias que hay cuando uno tiene pretenciosidades diferentes y uno está en distintas dimensiones de la vida.

-Estamos todos metidos en esta coraza de humo, en este cascote. Pero aun así tenemos pretensiones de nuestra vida que tienen que ver con lo que nos ha pasado. Y eso tiene distintos campos de acción. Es decir, así como Maradona en Fiorito agarró la pelotita que se yo, y le pasó eso, bueno a otros les pasa de otra manera, vivieron en el momento que la cultura se estaba desarrollando.

-Hicieron experiencias en serio. Una cosa es la moda, incisito. Hay una gran confusión con la Cultura Rock, porque la gente cree que el rock es la MTV. Esa descripción de un género musical rebelde, toda esa pavada. No, han pasado cosas muy profundas y experiencias muy importantes en la Cultura Rock. Eso te transforma si vos has sido consecuente con el idealismo de la juventud, de experimentar la vida en serio, meterte en la vida. Eso te da también algún caudal algo que en el momento que vos renuncias a algo es un poco más conmovedor que un boludo que no corrió un puto riesgo, que es un conservador por naturaleza. No podemos comparar y meter todo en la misma bolsa porque no es así.

--Uno sabe en el proyecto en el que está metido. Que uno no entienda las razones profundas por las cuales a uno lo quieren es porque está involucrado uno mismo. Ese es el gran problema. Es más fácil ver lo que le pasa a los demás que lo que le pasa a uno. Eso no significa que uno no entienda la magnitud que tiene porque uno está sujeto a eso.

-Tampoco hay que poner mucho foco en eso, porque se desvanece. A mí es una cosa que no me termina de gustar.

-Prefiero esta especie de slotes indescriptible de malentendidos, que hacen que la gente crea que uno es honesto, y uno es bastante miserable, bastante como todo el mundo. Lo que pasa es que no lo anuncio porque uno no cree que deba hacer promoción universal de la miseria.

-Me excluyo para verlo por eso mismo. Para poder verlo uno tiene que excluirse y no formar parte. Entonces la única manera que uno intenta verlo es cuando uno se excluye de ese chaleco grande de la gente que te grita: “maestro”, “ídolo”, que se yo.

10)

-Los temperamentos de uno mismo son diferentes. Uno es bastante entrecomillas “responsable” de las cosas que hace, gracias a dios, a esa edad. Yo creo que cada uno tiene que vivir su edad de esa manera. Tiene que ser idealista, ilimitante a los 15, 17 años. Y después uno debe ser como debe ser, como es. Ser sincero con lo que es.

-Bueno que tipo de comprensión tenés a los 50 años cuando ya la vida te está pasando. Vos tenés una comprensión repleta de datos, donde has visto esas militancias muchas veces las ves con un grado de inocencia, por otro lado las vez con un grado de heroicidad envidiable. Tenés una actitud a veces más reposada como para ver que no todo se decide en un momento. Por más que en ese momento si el que lo está decidiendo sos vos, está bien que sea así. Lo que no se si está bien es que un jovato diga: rompan todo. No sé.

11)

-Periodista – Yo creo que la clase dirigente de este país les tiene “miedo”, entre comillas… el hecho de que, me pongo en el lugar de un político de sesenta y pico de años de edad, que por ahí no toca tangencialmente al fenómeno...

-Ya nos han ofrecido muchísimas cosas, desde hace muchos años, desde candidaturas, dinero, pero no son boludos.

-Ellos creen que vos tenés poder sobre esos 170.000 personas, mientras que creen que Moyano tiene poder sobre esos 30.000. Entonces se hacen una idea, si Moyano maneja 20.000, 30.000; y estos 120.000, hay que captar a este para que venga a remar para nosotros. Pero no se dan cuenta que es otro fenómeno, que no es el mismo fenómeno.

-La gente a uno lo pueden querer, o le pueden hacer caso, de acuerdo a que decís también. Vos no podes decir cualquier pavada alegremente y que la gente como un acto de imbéciles se van a suicidar, o se van a matar porque a vos se te ocurrió. Eso no es así. Funciona en ghettos, en grupos chicos, en 600 personas, en grupos metalistas y cosas así. Pero cuando son esos personajes muy grandes, no es así, no funciona de esa manera. A uno lo quieren casualmente porque no dice a locas y a tontas pelotudeces: “vamos para allá, vengan para acá” que se yo, son boludeces.

-Ahora, los políticos están acostumbrados a eso, al caudillismo y a todas esas cosas. Por eso dos por tres me han ofrecido boludeces porque miden las dimensiones de lo que uno maneja. Y el cariño que la gente le tiene es porque claro, uno el desgaste que tiene cual es: equivocarse con las canciones. Mientras que un ejecutivo de cualquier nivel está siendo medido por las cagadas que se manda.

12)

-Hay un cuerpo que hemos generada para la gente se refiera a la resonancia...

-Cuando vamos a tocar afuera, van días antes, y están ahí de guitarreada, y jugando a la pelota, y pinchándose a la novia, y abriendo cerveza. Y nosotros al final tocamos dos horas. Es decir, el cuerpo por el cual se mueve, vamos la excusa, vamos a ver Los Redondos, que se yo… pero después la fiesta que dura a veces tres días, en general dura el fin de semana, están entre ellos haciéndose la fiesta.

13)

Periodista - Se animan a hacer un Ping-Pong así de temas de seguridad…

-No, si es así como lo televisivo, esas cosas que uno está obligado a decir algún color, que se yo… no (risas)

Periodista – Me gustaría saber si ven Reality Shows por ejemplo. ¿Qué sensación te da?

-Sí, yo he visto. Mirá, a mí me pareció muy interesante, pero interesante cuando uno ve televisión, sino cualquier cosa es más interesante.

-De movida me parece… hay distintas maneras de verlo. Una es decir bueno: ¿es un programa inteligentemente montado? Si, por supuesto, si el objetivo es un programa de poco costo, por supuesto no lo idearon acá, lo idearon en lugares donde la televisión es un imperativo como Noruega, Suecia; esos lugares donde la gente está más vinculada a través de eso que yendo a bailar a un club.

-A mí el que más me interesó fue el Gran Hermano. No por la calidad del muestrario, no es que había un chico de la villa, sino que eran todos de clase media, la mayoría bastante aburridos por supuesto, uno siempre siente más simpatía por los más marginales, que se yo.

-En todo momento estamos hablando de un programa de televisión, no le agreguemos ninguna importancia que no tiene.

-Después otra cosa que me pareció interesante como estructura, es que de alguna manera era como una cosa religiosa. Había como dos etapas, una que era mientras estabas adentro, que era como estar en la vida, que vos tenés tus secretos, tus mentiras, nadie lo sabe. Y por otro lado cuando sentís que estas sujeto al juicio de lo que vieron todos, parecía el juicio final.

-Acá estamos en la vida engañando a los cuñados, haciéndole cagada, que se yo; y supuestamente hay un juicio final donde todo el mundo sabe lo cagada que hicimos. Eso me parece interesante, porque está trabajando con algo que las grandes religiones han comprobado que es eficiente como juicio, saber de que los tipos están ahí jugando, y que después hay un juicio posterior en el cual ya se sabe todo lo que dijeron, lo que hicieron, etc.

-Entonces me parece un programa interesante, porque batieron todos los records de audiencia, fue un buen negocio inteligentemente hecho, y nada más. Es un programa de televisión y mucho más entretenido que otros que se ven como Susana Giménez jugando a la perinola.

-El Gran Hermano, es la aplicación en un juego, los tipos son muy morbosos, estuvieron ciento y pico de días, encerrados en un lugar que es como esto. Es como dos ratitas de laboratorio encerradas ahí.

-Periodista – Tienen que pegarse unos a otros, digamos.

-Porque sí, porque es parte del juego, Al final hay 200 lucas. Para un programa de televisión estaba bueno, siempre y cuando no tuvieras otra cosa que hacer. Porque había esas dos cosas: por un lado el juicio religioso, el juicio final y todo eso; porque inclusive en una sociedad mediática como esta, lo que está en juego no es un chiche. Estos chicos salieron de ahí y se encontraron con un mundo espantoso. La gente iba al alambrado al bar y llevaba a los nenes a gritarle “hijo de puta” a uno que no conoce y lo ven por la televisión, era como una locura todo.

-El Bar tenía esto del juicio final. Hay alguno que ahí contaron que eran homosexuales y la familia no sabía, una piba que era stripper, entraron a pasar videos, la trataron de puta, y la gente le gritaba…

-Entonces, son como una especie de morbosidad terrible, con eso del juicio final, que más allá de lo que vos estás haciendo ahí, después va a ser escuchado por tus propios compañeros que cagaste, que te querían. Y encima la abolís puro, son como encerrados durante ciento y pico de días.

-Suponte, nos tenemos que quedar acá, bueno… probablemente a alguno estrangulemos. Pero eso ahí era como un delirio. Fue como un programa de televisión, y encima está todo bien pensado porque lo ponen a las 8 de la noche, que es la hora del boludeo.

-Todo el país prendido en ese boludeo, viendo un espectáculo que se condimentaba entre el abolís y el catolicismo del juicio final.

-Otra composición también es mucho más difícil, acá tuvieron que poner un montón de pibes como de clase media, alguno más conservadores que otros, pero no podes poner un pibe de la villa porque ahí sí puede pasar cualquier cosa.

-Ahora va a haber otro. En general los Reality Shows, las segundas partes son mucho más terribles. Se necesita más morbosidad.

-No está guionado, pero hay como movilidad, porque tienen un lugar que le llaman el confesionario, donde va el tipo y hay un psicólogo. Porque aparte tienen cámaras las 24 horas. Es una cosa… antes de que venga Susana Giménez preguntando boludeces, o que se yo… a Chiche Gelblung…

15)

-Lo que hay hoy en día son técnicas que permiten un trabajo mucho más ágil con respecto a los discos. Porque en realidad, solo es nuevo lo que hemos generado. La condición humana lo que ha generado son técnicas de representación, pero en realidad las pasiones siguen siendo las mismas; hay como una complejidad que tiene que ver con el desarrollo y no con la esencia.

-Querer decir, acartona. El problema que tiene la música que yo le veo en esta etapa mía, con respecto a la Cultura Rock, es que la estructura de la canción implica un querer decir. Presentación, desarrollo, internexo, hay un final y se termina el tema. El tema tiene una leve inclinación hacia algún lado.

-La música fractal, que en realidad no existe; existe la geometría fractal, lo que tiene de interesante es que en realidad no tiene tendencia, porque los infinitos detalles son tan importantes como la estructura. No avanza, se mueve la música.

-Son cosas que tienen como otra estructura, otra manera de verse. Y que un proyecto como Los Redondos que es un proyecto de la Cultura Rock, y que es una cosa que tiene una estructura con unos músicos que están… se hace más, son como trabajos de campo lo que uno hace aparte.

-Es como un pintor que hace un montón de cachismos y experiencias, pero cuando hace una exposición, expone aquello que lo vincula con la gente. Hay trabajos que para él tienen una significación, y para mucha gente no significa nada.

-Lo mismo que el libro en realidad, hay un montón de bosquejos, bocetos, apuntes y cosas que un escritor reúne durante años; y de pronto el libro tiene 300 páginas de donde de toda esa cantera de anotaciones que hizo en el tren, en el bar, en el hospital donde la mamá estaba enferma, que se yo… de todo ese trabajo va a parar un porcentaje.

-Seguramente de los trabajos aventureros que tenemos independientemente de la banda, estas modificaciones que ha tenido la música de la banda, se ha nutrido. No al nivel que podría haber sido. En realidad lo está haciendo mostrado a los demás. Porque tanto él como yo en la intimidad, y cuando nos juntamos también, hay canciones que se forman y que no van a parar al paquete de Los Redondos. Y bueno… están para otro momento.

-Uno no puede tener dos o tres proyectos dándoles todo el corazón y toda la cabeza y todo al mismo tiempo. Y bueno, este es el proyecto, el que más nos importa: Los Redondos.

-Un verdadero Rocker con respecto a la Cultura, tiene que echar mano de todos los elementos que le permitan encontrar diversidad en cómo se nutre para generar una música.

-A mí los artistas que me interesan son esos que provocan cambios.

16)

-Yo me he ido a vivir en el 72 a Brasil.

-…No está vinculado solamente con el asunto de los años 70, sino que a un grupo, también minoritario de La Plata, elegimos también esta Cultura cuando el resto tampoco estaba en eso, estaban en otra cosa. Más allá de la cantidad de jóvenes que había, era una minoría los que estábamos vinculados con la Cultura Rock y todo eso.

-Y eso implicaba que se vivía en serio, no era como una cosita de fin de semana “me suelto el pelo porque lo tengo atado”, no. Vivíamos en comunidades o en departamentos, viviendo como era, con las lanas por acá; en épocas donde era muy jodido y dos por tres había que rajar aunque sea para descansar el corazoncito.

-En esa época ser un Hipiee, era tan peligroso como cualquier otra cosa. Porque te jodía no solamente en la represión, te jodían los vecinos, te jodía la sociedad conservadora. Todas las experiencias que vos hacías, las experiencias con drogas, las experiencias místicas, todas las cosas que a la sociedad no le gustaban; por el hecho de lo desconocido, la gente le tiene miedo, a lo novedoso o a lo desconocido.

-Entonces el hecho de mover el culo, de irse durante un tiempo a otra provincia era una cosa bastante común para probar suerte. Para ver si en algún lugar eras recibido con una hospitalidad un poco mejor que te permitiera, lo que vos sabias hacer poder vivir de eso, sin necesidad de que todo el tiempo te tire un cana, te cortaran el pelo, te cagaran a palos.

-El hecho de vivir en comunidades, en el sur, en la costa, en distintos lugares donde era posible un pequeño grado de clandestinidad, sobre todo cuando la clandestinidad se te era difícil porque la Cultura estaba expuesta.

-Era confrontar permanentemente.

17)

-Las letras son interpretadas de una manera totalmente libre.

-Para marcar una diferencia con la letra de una cumbia villera que es así, derecha, la Cultura Rock lo que ha manifestado siempre es la astucia. Es decir, no la confrontación, porque ha utilizado la metáfora, la elipsis siempre. La mayoría de las letras de la Cultura Rock tienen un segundo significado porque fueron dichas en momentos donde te costaba la vida decir las cosas más claras.

-Hoy que parece que está todo más jodido, estos pibes pueden decir por la radio “te mata la yuta”.

-Hay una diferencia que tiene que ver con eso. Hay un hábito de la astucia de poder decir las cosas que se entienda el significado más profundo e íntimo, sin que la apariencia sea tan notable y libre.

-Entonces, en ninguno momento nosotros creemos que los chicos que tienen 15 años, entienden literalmente, que tampoco están hechas de esta manera.

-El juego casualmente de la lírica es no ser frontal, no es ser panfletos, es ser poesía, para que tenga una actividad más profunda en tu espíritu.

-Vos tenés que tener la posibilidad de llegar ahí, no acá.

-Entonces, vos tenés que tener la habilidad, el oficio, la capacidad, la sensibilidad, que 70.000 personas estén gritando a voz de cuello, sintiendo, no interpretando, que está diciendo algo que lo conmueve que significa algo que lo vincula a todo eso. Ese es el poder de la lírica, no el del panfleto.

-El panfleto se agota inmediatamente porque de movida no es ambiguo. Entonces inmediatamente va a ser viejo, inmediatamente envejece porque es una certeza y las certezas son efímeras para la condición humana.

-Lo mágico de la poesía es como un símbolo. Todo depende de la capacidad que vos tenés de interpretarlo.

-Vos pones un mandala acá, todos lo miramos y vamos a sentir, o vamos a interpretar, o vamos a estar relacionados con ese símbolo de manera totalmente diferente. La poesía debe funcionar así. No debe ser una orden emanada desde un artista popular como un panfleto, como un dogma. Todo lo contrario, tiene que ser un símbolo lo suficientemente atractivo y conmovedor y sensible, como para que para todos sea importante, aunque para cada uno de ellos signifique de manera diferente. Porque no todos tienen una unidad de pensamiento ni de formación para interpretar todo de la misma manera. Aparte se parece mucho a la cosa totalitaria que funcionara como un dogma, “vamos para allá, vengamos para acá”. No. Casualmente el poder que tiene la poesía es ese otro.

-A mí no se me ocurre pensar que todos están al mismo tiempo interpretando lo mismo. Lo que si están sintiendo una pertenencia a una imaginería, a una cosmovisión, a algo que los abarca en serio profundamente.

18)

-Hay una manera de poder transferir una emoción de una manera poderosa.

-Ni hablar en el caso de Los Redondos que ni siquiera hubo atrás una maquinaria de promoción universal y demoledora, como para decir bueno, porque carajo la gente quiere “me siento bien, me siento bien”, porque está la propaganda de papas chips.

-Pero esto es una adicción de la gente, que evidentemente hay algo que uno ha hecho bien.

-Uno se tiene que bancar con el culo lo que dice con la lengua.

-Nosotros también podríamos tener otro tipo de vida, otro tipo de exposición, podríamos haber hecho otra cosa donde todo lo que decimos, no lo podes decir en voz alta. Podes pensarlo, podes confirmar que lo diga otro. Pero uno tiene que bancar lo que dice y tener una vida de alguna manera parecida a lo que dice en voz alta, porque sino inmediatamente el discurso se degrada.

-El diseño es el alma para mí en todo esto. Y el alma es entendida por aquellos que…yo sé que hay gente: Alfredo Rosso, Claudio Kleiman, gente que participó en toda la cultura y que es gente que ha estado a favor de incorporar informaciones y de hacer experiencias y todo; donde estas cosas ni siquiera son crípticas.

-La poesía es lo más cercano a la música. No es pura forma como la música, pero es casi pura forma. No tiene que describir un concepto linealmente. Es más, con que profundidad esa armazón de palabras describen un sentimiento que a vos te emociona.

-Evidentemente hay como una musicalidad, y hay parte de concepto, hay mucha de intención, que significan algo más allá de la interpretación lineal.

19)

-Wagner…yo tuve mis conflictos. Más allá de la falta de medida que uno puede tener en la atemporalidad de las cosas. Las cosas dichas con un asidio… que yo me ponga a enjuiciarlas tantos siglos después, no tiene mucho gollete.

-Los hechos artísticos exceden el marco de quien lo hace.

-Tengo muchos amigos judíos, que son los que me han hecho ingresar a leer a Ferdinand Celine, judíos progresistas, que entienden que les toca una circunstancia en la vida que no depende de esa descripción mínima que se hace cuando se quiere estructurar la historia desde un pensamiento actual.

-Wagner es un compositor para mi inconmensurable. Es el creador del drama musical.

-Se le llama música clásica, pero en realidad clásico es un período.

-Es casi una música fractal. No respeta mucho ritmos y tempos. Aparecen infinitos detalles permanentemente, el drama musical es como una especie de fluido.

-Carmina Burana es conmovedor más allá de que realmente él fuera un germanófilo.

-Las manifestaciones nazis, más allá de que uno entienda que son una representación del totalitarismo, la magnitud que tienen y la manera en que están representadas, tiene una magnitud conmovedora. Para lo que te desprenda a vos que te pase.

-Las ideas totalitarias generan en general manifestaciones similares donde cambian del negro al rojo. Pero en realidad se parecen. Montones que van todos igualitos, para un lado con el mismo brazo con la bandera. Dos cosas antagónicas como el comunismo y el nazismo, si vos le cambias un poco los colores, del negro al rojo, en realidad las manifestaciones son muy parecidas, los monumentos son muy parecidos, quizás porque son representativos de un momento histórico que no podemos enjuiciar en este momento.

-Todos eran más conservadores que ahora, más totalitarios. Lo terrible de todo esto es que uno puede comprender cualquier cosa.

-No podes trasladar procesos históricos. Entonces con esa misma facilidad podemos censurar a Atila, ir y censurarlo cuando la formación de Atila es un barco, que comía cebo. No podes pretender que el piense como un sueco contemporáneo.

-Insisto, las estéticas tienen una magnitud de conmover, a tal punto que las estéticas han sido tan poderosas que captaron a esos pueblos.

-El pueblo alemán es la cuna del romanticismo, antes del nazismo estaba la República de Baimar. Rusia también. Han sido poderosos esos movimientos porque han cautivado, no a 15 tipos.

-Seamos sinceros, acá mismo lo que pasó. Hoy en día salís a hacer una encuesta y todo el mundo va a decir: “ehhh, los militares y asesinos”. En esa época que mierda hizo la gente, Doña Rosa, la señora de acá en frente, estaban hasta a favor de que pasaran esas cosas.

-Entonces no podemos medir la historia desde este lugar de esa manera. Es decir, no se puede medir al menos en términos de anular estéticas que han sido conmovedoras para miles y miles de personas, para todo un pueblo.

-La obra de uno es más que uno.

-Yo he leído un montón de libros de Wagner que es un músico que me ha interesado mucho, sobre todo el drama musical. Wagner era un personaje espantoso, el era un genio pero la personalidad de él era un manguero espantoso.

-Eso tiene la maravilla la condición humana, esa persona puede generar una obra impresionante.

-Supongo que también si vamos a medir la vida de un negro de un artista de Jazz, también, sus vidas no son ejemplo de vida. Casualmente lo que a través de su obra se muestra es el dolor, el sufrimiento, las cagadas que han hecho.

- Y lo mismo pasa con los músicos, con los pintores, con los escritores, con cualquiera. La obra excede el marco de lo que uno es, porque significa para los demás, un poco lo que hablábamos recién con respecto a la poesía, yo creo que todo funciona así.

-Nada es comprendido de esa manera. Nadie es porque comprende el tango de fulano, no lo comprende, le gusta, lo siente, lo conmueve, lo emociona y listo. Independientemente si era un buen tipo o era un jodido.

-La obra es la que debemos enjuiciar.

20)

-El Estado es una abstracción. Hay como un actor, que en el caso nuestro, el soberano es el mismo pueblo. En definitiva el responsable de los hijos de puta o los pelotudos que están ahí, el soberano somos nosotros. No Menem, de la Rúa, están ahí porque los pusimos nosotros, porque no tenemos una cosmovisión más amplia para encontrar otra manera, no tenemos los huevos para renunciar a la globalización, no sé, para lo que carajo fuere.

-El Estado en sí es una abstracción, no puede despenalizarte ni hacerte nada a vos sino a través de un representante, de un alguien que corporice esa abstracción que es el Estado. El Estado en sí no es nada.

-El Estado lo único que tiene que hacer es protegerlo. Si no nos protege no tenemos porque respetarlo más. Por eso la insurrección armada en su momento también tiene la justificación. Un Estado que no te protege vos, si está impuesto por la fuerza, si un grupo de militares está metido, tenés todo el derecho a sacártelo de encima también.

-Esas cosas son más complejas de cómo se pinta la historia, ésta lineal a través los medios. Hay como una trivialización y una reducción a la nada a través de los medios de lo que es toda la implicancia de cualquier acto de la vida.

-Cualquier acto de la vida, visto a través de la televisión, se transforma en “Betty la fea”. En una novela que te pintan, que todos repiten como loros, que nadie sabe de qué mierda están hablando, un montón de movileros que preguntas pelotudeces. Eso si dice alguna cosa que puede estar sacado y hacer un escándalo que puedas subtitular abajo, va.

-Eso forma parte de que la gente está creyendo que eso es la vida real, que es la vida, que el periodismo no es un género de ficción, sino que es la vida, que es una crónica de la vida, y no es un carajo nada de eso.

21)

-Cuando el soberano son los mercados, realmente es mucho más difícil todavía echarle la culpa a alguien. El riesgo país son banqueros en el mundo que deciden donde mover la guita. Guita que no tiene vocación de trabajo y de generar cosa, sino guita que quiere hacer guita.

-Si no te gusta el Reality Show, no lo mires. No me podes enjuiciar, yo te doy esa libertad, lo mismo que montones de cosa. Experiencias que para vos están mal no las hagas.

-Todo el mundo opina sin saber… uno también opina sin saber, pero al menos está justificado muchas veces por hacer el esfuerzo de vivir, el esfuerzo de experimentar, de estar sometido a la curiosidad. Y no estar protegido, acorazado, metido en una Sandwichera de vidrio y desde ahí dar cátedra y bajar línea de lo que tienen que hacer los demás, por tus propios miedos, por tus propios temores, por tus propios misterios. Protegiéndote de tus propios temores.

sábado 25 de julio de 2009

Confesiones

En los últimos meses me he transformado en un obsesivo por la escritura y el dibujo.

Escribo y dibujo todo el tiempo. Me apasiona.

Pero a veces dudo del valor real del desarrollo de estas artes. Dudas. Solo dudas.

Encuentro una respuesta en este mensaje de un oyente del programa radial “Planetario”, que conducía el periodista y escritor Alejandro Ferreiro, donde entrevistaba a gente del ambiente de la cultura.


Un tal Gerardo mandaba esto:

“Los que nos pensamos escritores somos una especie poco común. Somos tipos raros que nos dedicamos a realizar una tarea insólita. Aun cuando lo nuestro ocupe una parte pequeña de nuestro tiempo. A la vez que nos admiran aquellos que se sienten incapaces de escribir siquiera una carta.

Identificarme con el rol de escritor es posible que sea demasiado engreído. Pero que no publique o que nadie me conozca no cambia esta realidad.

Escribo. Y escribo sobre lo que vivo. Y aunque esté inventando cosas, esa mirada que intenta traducir una realidad o simplemente ser un discurso auténtico, me cuesta.

Es como desnudarse en público. Pero en mi caso, aunque piense que he llegado al punto de convertirme en un exhibicionista, me gusta. Aunque me digan que tengo panza o que me están saliendo canas en el pubis, es una manera de jugarse, de opinar sobre la vida, sobre mis dolores, sobre lo que me parece injusto. Es una manera de tener un discurso que discurra fuera de las banalidades de la charla del trabajo o de las reuniones familiares. Y lo mejor que tiene es que puede tener un vuelo metafórico difícil de volcar en una charla.”


Creo en el amor, en el humor, en ser solidario, en vivir con buena onda y en disfrutar de los placeres sencillos de la vida. Pero también creo en esa otra mirada, en esa visión del artista.

Se trata de ver las cosas desde otro punto de vista, no tan simple, no tan obvio. Aceptar la complejidad. Analizar el elemento poético de cada minuto y no el componente meramente racional, prudente o humorístico de la situación.

Uno hace arte porque sueña.

Escribo y dibujo para exorcizar mis emociones y sentimientos.

Hay muchas palabras, pero no todas valen la pena.

Escribo y dibujo para limpiar mi alma.

Desde una visión mediocre y simplista, se podría decir que estoy loco. Lo acepto. Hasta puede sonar a capricho juvenil.

Tengo 20 años y pienso escribir y dibujar por el resto de mi vida, pero jamás abandonar la acción.

Estoy convencido que hay que estudiar y trabajar, pero también hay que dejar siempre abierta esa puerta misteriosa, mágica, encantadora. Esa puerta que esconde el terreno artístico, ideal, de los sueños.

Creo que escribir es una forma de existir, de trascender y substituir mi falta de presencia y participación en la vida.

Uno es mucho más uno mismo cuando más se parece a lo que soñó ser.

Al final, esto no pretende ser más que una búsqueda.

-

Palabrerío insustancial,

Frivolidad irracional.

Me limito a mi presencia

Y a mi silencio, impaciencia.


Las voces tibias aburren.

Tan obvias, tan simples.

Conducta servil,

mi alma se va a extinguir.


Las risas que duelen y

el silencio que no puede

encontrar su caudal.

Temblor frío, digo chau.

lunes 6 de julio de 2009

Los garrones de la cultura









Insisto con el maestro Dolina…

-

Los garrones de la cultura

Los cirujanos, los sacamuelas, los locutores, los periodistas y los actores de teatro -que son, como se sabe, los espíritus rectores de la opinión filosófica- han dicho miles de veces que la característica más notable de nuestro tiempo es la velocidad.
Algunas personas sensibles suelen quejarse amargamente de este hecho, afirmando que nuestros galopes existenciales levantan demasiada polvareda.
No les falta razón a estos sofocados pensadores, deseosos de resuello. Pero hay que decir en defensa de la velocidad, que hay ocasiones en que no causa daño ninguno y hasta ayuda a hacer la vida un poco mejor. Por ejemplo, no es malo que el subterráneo tarde 20 minutos entre Chacarita y Leandro Alem, en vez de dos horas.
Tampoco es malo reducir las tardanzas de un avión que va a París. Y es mejor curarse alguna peste en dos días que en un año.
La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos.

Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces.
En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse.
Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero.
Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.

En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: haga el bachillerato en seis meses, vuélvase perito mercantil en tres semanas, avívese de golpe en cinco días, alcance el doctorado en diez minutos.
Muchas veces me he imaginado estos cursos bajo la forma de una película filmada a cámara rápida, con alumnos atropellándose en los pasillos, permisos para ir al baño denegados y capítulos de la historia groseramente mutilados.

Capítulo seis: los fenicios. Los fenicios eran un pueblo de mercaderes, etcétera. Capítulo siete: Grecia. Los griegos inventaron la tragedia, las cariátides, etcétera. Capítulo veinte: La Edad Contemporánea. La Edad Contemporánea comienza con la Revolución Francesa y todavía sigue, etcétera.
Calculo que el asunto no será tan grave. Supongo que se tratará de conseguir la máxima concentración mental por parte del alumno. Supongo también que no se perderá tiempo en tonterías. De todos modos, no sé si esto es suficiente para reducir el tiempo de un aprendizaje a la quinta parte. Quizá se supriman algunos detalles. ¿Qué detalles?

Desconfío

Yo he pasado siete años de mi vida en la escuela primaria, cinco en el colegio secundario y cuatro en la universidad.
Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas, puedo decir que para aprender las pocas destrezas que domino tuve que usar intensamente la pensadora. Y no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.

¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.

A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número.

Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las señoritas livianas, los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que nos ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco.

Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros.

Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio.
Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando ‘Desde el Alma’ sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.
Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa. Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente. Gane mucho vento sin esfuerzo ninguno.
No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable. No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera.
El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuánto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. ‘Nunca termina uno de aprender’ reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.

Los cursos que no se dictan

Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato. Y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante.
El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari.
Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. Olvide hoy, pague mañana. Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.

Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.
Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los sistemas para enseñar lo que es bueno, a respetar, quién es uno, etcétera. Todos estos cursos comienzan con la frase ‘Yo te voy a enseñar’ y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.

Elogio de la ignorancia

Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego.
Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba. Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida. De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.

Frecuento a centenares de personas bondadosas, sensibles y llenas de virtud que desconocen minuciosamente el teorema de Pitágoras. Después de todo, es preferible ser ignorante a ser estúpido. Más aún cuando la estupidez es el producto de una mala educación. Oscar Wilde vio mejor que nadie este asunto de la estupidez ilustrada. ‘Hay hombres llenos de opiniones que son absolutamente incapaces de comprender una sola de ellas’. Tenía razón el irlandés.

Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo.
Aprenda a tocar la flauta en cien años.
Aprenda a vivir durante toda la vida.
Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje.


Alejandro Dolina
Revista "Humo®", N° 3, agosto de 1978